Corrientes Ituzaingó
Puerto Valle
Puerto Valle es una casona correntina de 1868 a orillas del Paraná, a la altura de Ituzaingó, restaurada como hotel de trece habitaciones. No está adentro de los Esteros del Iberá: está sobre el río, y entra al humedal por un acceso privado, la Laguna Valle. Es la puerta norte, la que casi nadie hace: la mayoría entra por Carlos Pellegrini, al sur, y no conoce esta otra forma de llegar. El hotel está rodeado por catorce hectáreas de parque diseñado por el estudio de Carlos Thays, con un vivero de especies nativas, una huerta orgánica que abastece la cocina y un muelle propio sobre el Paraná. Las habitaciones se reparten entre el Casco histórico, con paredes de adobe, techos altos y 35 metros cuadrados, y los lodges Deluxe de arquitectura contemporánea, de 60 metros cuadrados, con ducha exterior y terraza al río. El Casco tiene además una suite en dos plantas. El régimen es todo incluido y acá eso significa algo concreto: comidas, bebidas sin alcohol y las seis excursiones del programa entran en la tarifa. La principal es la expedición en 4x4 a la Laguna Valle, a la que el hotel tiene acceso exclusivo, de cuatro a cinco horas. Le siguen el sendero por la selva paranaense, la navegación guiada del Paraná desde el muelle, el kayak en el río, las cabalgatas por la ribera y el recorrido del vivero y la huerta. Todas dependen del clima. Lo que más se recuerda del lugar no está adentro de la habitación: es la escala de la naturaleza alrededor, y las aves, que se escuchan antes de verse. Se llega desde el aeropuerto de Posadas en unos 45 minutos, 55 kilómetros de asfalto por la Ruta Nacional 12, con el traslado incluido para grupos de hasta seis personas. Esa misma ruta sigue hasta Iguazú, a unos 350 kilómetros y cuatro horas. Por eso se encadena con Cataratas sin volver a Buenos Aires. Desde agosto de 2026 forma parte de Small Luxury Hotels of the World y tiene la certificación Hoteles Más Verdes de la Asociación de Hoteles de Turismo. Las excursiones fuera del programa, con costo aparte, son el safari al Portal Cambyretá del Parque Nacional Iberá, donde se concentra el programa de reintroducción de especies y el único lugar donde se ven los guacamayos rojos; las ruinas jesuíticas de San Ignacio Miní; la represa de Yacyretá; el día de pesca, tradicional o con mosca; y la visita al establecimiento yerbatero Las Marías.