El Iberá no se recorre. Se entra por un portal y se opera desde ahí. Son más de un millón de hectáreas de esteros y lagunas, y los accesos están separados por horas de camino de tierra. Antes de decidir qué hacer hay que decidir por dónde entrar, y esa decisión ordena el viaje entero.
De adentro
El acceso por Colonia Pellegrini es de ripio. En lluvia, no lo intente sin alta.